Nunca creí que en tan poco tiempo se pudiera lograr hacer algo tan extraordinario, confieso que era escéptico cuando escuchaba las reseñas acerca de la magnitud de la obra y comenta
ba para mis adentros que no podía ser verdad tanta belleza.
Quería dejar de conjeturar y decidí comprobar el alcance del proyecto, organizamos paseo en tiempo record para nuestra marca familiar y en menos de una hora estábamos frente a la excusa perfecta para venir a Santander, el pretexto a la medida para sentirnos más orgullosos de ser guanes y la replica para quien cree que en Santander, solo hay petróleo, oro, carbón, y que solo somos montanas, ríos y hermosas sabanas, que somos solo historia y tecnología, que a Santander solo se viene a estudiar, por negocios ,de vacaciones o a comer cabro, obleas, panuchas, pepitoria, arepa, pescado, bocadillo.
Ya me sentía orgulloso de ser santandereano, conocí Panachi y ahora quiero que todo el mundo lo sepa.